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A vueltas con la nitidez en fotografía

Es algo que sigue suscitando muchas preguntas, pruebas, consultas. El cómo conseguir la mayor nitidez en fotografía sigue siendo la asignatura pendiente de muchos fotógrafos.

¡Cuidado! No estoy diciendo que todas las fotografías deban ser nítidas. Seguramente trabajaremos en la toma de forma creativa y no siempre tendremos que tener todo enfocado; pero lo que sí buscamos todos es que aquello que queremos nítido … salga nítido.

Ya tocamos este tema por aquí, en el artículo Cómo conseguir la máxima nitidez en fotografía. Todo lo que aparece en aquella entrada es perfectamente válido, con lo que si aún no la has leído te aconsejo que revises primero aquel artículo antes de seguir leyendo.

Cuando el problema de la nitidez no está en la cámara

Así, es. Son muchas las consultas que recibo sobre esta cuestión. Hemos tomado la fotografía siguiendo todas las “reglas”: sujeción de la cámara, contraste, velocidad adecuada, etc … e incluso, con procesado posterior (máscaras de enfoque o tratamientos alternativos) no conseguimos ver la fotografía lo nítido que queremos.

Lo primero que te diría sería:

  • No te obsesiones
  • Probablemente, si has seguido todas las reglas de disparo, el problema no lo tienes en la cámara
  • Tampoco es que sepas poco photoshop
  • Si imprimieses la fotografía seguramente la tendrías suficientemente nítida

Este último punto es importante. No estamos acostumbrados a imprimir fotografías. La mayoría de las veces sólo las vemos en nuestros monitores (que seguramente no estén calibrados) y hacemos zooms inmensos sobre las fotos que distorsionan completamente la “nitidez percibida”. Es decir, nos vamos a ver hasta el último pixel, así no es posible ver ninguna nitidez.

Y si imprimimos las fotos solemos hacerlo a tamaños extraordinarios (tenemos complejo de mural) ampliando una sola foto en vez de hacer un mural de fotos.. Y ocurre lo mismo, nos acercamos a nuestra foto gigantesca y tampoco vemos detalle.

Es decir, que hagamos lo que hagamos siempre buscamos mirar las fotos a “microscopio”. De esta forma no es posible tener nada nítido.

Cuando el problema de la nitidez tampoco está en ti

Descartando la visión microscópica cada vez es más usual ver a los usuarios quejarse de la falta de nitidez.

Lamento decirte que es causa del avance tecnológico … pero que tiene solución.

Los problemas principales para, manejando fotografías a tamaño adecuado, lo tienen tu Sistema Operativo, tu monitor y tu software de procesado.

Por decirlo de forma simple, esto es lo que pasa:

  • Trabajamos con monitores no calibrados. Si no tienes tu monitor calibrado (y no te digo fiarte de la pantalla de la cámara) no estarás viendo las cosas bien.
    En mi caso me cansé de calibrar monitores hace tiempo. Desde hace unos meses utilizo como monitor base un Dell U2515H, viene ajustado de fábrica con un 99% de cobertura de la gama de colores de sRGB y un valor Delta-E inferior a 3. Esto significa que se ve todo de maravilla y que simplemente una carta de color/grises por pantalla me sirve para saber si lo tengo bien calibrado o si tengo que hacer algún ajuste con él.
    calibration
    Usualmente empleo sólo una de grises, pero tienes miles en internet con color incluido.
    Seguramente cualquier purista de la calibración me mataría, pero con un monitor de este tipo, no necesito más.
  • La resolución de estos monitores modernos en muy alta. Pensemos en las pantallas 4K, o el anterior monitor Dell que os decía, que tiene una resolución de 2560 x 1440.
  • Con esta resolución la mayoría de software no escala bien. Está pensado para resoluciones menores, con lo que abren las imágenes (no digamos las vistas previas) con un “difuminado” que lo asociamos a falta de nitidez.
  • El Sistema Operativo no anda muy detrás, tampoco reescala las aplicaciones, con lo que tenemos la sensación que todo se ve mal.

¿Cómo solucionamos esta falta de nitidez?

Vuelvo a decirlo. Sólo podemos solucionarla si no hay problemas en la cámara, en la toma, etc … Es decir, que sabemos que el problema es de la visualización/procesado, y no que realmente estamos tomando mal la foto.

Si quieres una solución rápida siempre puedes tirar del propio software que acompaña a las cámara. Utilizar DPP (si eres de Canon), por ejemplo, ya suele leer un Raw, hacer un reescalado correcto, y aplicar una pequeña máscara de enfoque que hará que quieras enterrar Lightroom o Bridge en el fondo de un pozo.

En mi caso, soy bastante adicto a Bridge, y esto es lo que obtengo al abrir una fotografía (en la izquierda):

BridgeVSRawa1

Os pongo al lado cómo se ve la misma fotografía abriéndola en Camera Raw (sin procesado por CR, sin ningún ajuste). Podemos ver, que como nos fiemos de Bridge, lo que tenemos es ganas de llevar la cámara al Servicio Técnico o enterrarla debajo de un puente. Vemos una foto con una falta de nitidez más que evidente, incluso en algunos casos parece hasta movida.

No os sigo nada desde un visor de Windows u otro tipo de visor que no re-escale correctamente con monitores de alta resolución.

Lo bueno es la que solución es sencilla. En el caso de Bridge basta ir al Menú de Preferencias, y en la opción de Avanzadas marcar la opción de que los Previews se generen a tamaño de monitor.

BridgeVSRawa2

Tendremos que regenerar la caché de miniaturas de la carpeta donde estemos desde Menú >> Herramientas >> Caché.

Ahora podemos ver cómo nos reconciliamos con nuestra cámara:

BridgeVSRawa3

Se sigue viendo mucho mejor en Camera Raw, pero nuestra miniatura de trabajo ya tiene una calidad más aceptable.

También en el Sistema Operativo

Esto es algo que también sucede con muchas aplicaciones no preparadas en el propio Sistema Operativo.

Por ejemplo, si utilizamos Spotify bajo Windows 10, por ejemplo, sólo tenemos que hacer click en su icono con el botón derecho del ratón, seleccionar la pestaña de Compatibilidad y marcar en “Deshabilitar el escalado DPI“.

BridgeVSRawa4

Conclusión

Como vemos, la nitidez no sólo está en parámetros de cámara, ni en la técnica que utilizamos para tomar nuestra fotografía. Las nuevas tecnologías nos traen resoluciones para las que la mayoría de las aplicaciones no están preparadas.

Sin embargo, como veis, la solución es sencilla; podéis desenterrar la cámara de debajo de ese puente.

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ISOs verdaderos e ISOs falsos

Ya sabemos que el ISO está relacionado con la sensibilidad que muestra el sensor hacia la luz que está capturando en un momento determinado. Lo que seguro no conocerás es que el ISO tiene mucho de “inventado”. Y que existen ISOs reales e ISOs simulados.

El ISO “verdadero” lo perdimos cuando dejamos de lado la película fotográfica (carrete, diapositiva, etc.). En aquella época, si recuerdas, era normal comprar un carrete con determinada ASA: 100 ASA, 400 ASA. El término ASA viene de American Standards Association, mientras que ISO son las siglas de International Standards Organization.

Aunque cuando hablábamos de ASA estábamos hablando más de “velocidad de la película”, por simplificar podemos decir que es lo mismo que hablar hoy en día de sensibilidad ISO en el mundo digital.

Donde sí tenemos una diferencia apreciable es que en el mundo de ASA, una vez cargada la película en la cámara, podíamos forzar un ASA distinto al expuesto por la película (con el ánimo de variar la exposición/conseguir algún efecto curioso) pero hasta no terminar el carrete no podíamos cambiar a otro valor de exposición. Gran problema cuando estabas haciendo fotos en exteriores a 100 ASA y, de repente, tenías que entran en un lugar más oscuro donde hubiese venido mejor un 400 ASA.

En el mundo digital no tenemos ese problema. Podemos poner el ISO que queramos a nuestra cámara y variarlo de toma en toma. El sensor cambiará su “sensibilidad” y nuestras posibilidades se multiplican.

Ahora vamos con algunas verdades/falsedades sobre el ISO:

1. Lo mejor es el menor ISO que te puedas permitir

VERDADERO. A menor valor de ISO menor ruido de exposición. Cuanto más aumentemos el ISO, y sobre todo en las sombras, el nivel de ruido aumenta de forma apreciable hasta casi dejar inutilizable la toma. ¿Dónde está ese valor? Depende de la cámara, cámaras compactas/aficionado puede que tenga un ISO 800 horroroso; y grandes cámaras profesionales podrán utilizar un ISO 12000 bastante decente.

2. Se puede arreglar el ruido de ISOs altos

DEPENDE. Para determinados ISOs que dependen de una fotografía concreta puede que no lo arregles de ninguna forma. Puedes utilizar plugings o la reducción de ruido de Lightroom o Photoshoop que tienen resultados espectaculares … pero recuerda que no se le pueden “pedir peras al olmo”.
Un truco que puedes utilizar en exposiciones largas (incluso aunque mantengas el ISO muy bajo) es enfriar la cámara (con una bolsa de hielo que no moje). El calor del sensor tiene el mismo efecto que un ISO alto, si enfriamos el sensor mejoraremos un poco el ruido capturado.

3. Es equivalente el ISO de una cámara que el de otra

FALSO. Del mismo fabricante y modelo sí. Incluso comparativas como el ISO 50 de Canon o el ISO 200 de Nikon dan para luchas encarnizadas.
Compara tu ISO contigo mismo … y saldrás ganando.
Realmente esto no debería ser así ya que ISO es un valor “estándar”, pero la experiencia nos dice que el comportamiento de los sensores no es siempre el mismo. Seguro que mucha gente no está de acuerdo conmigo en este punto.

4. Al aumentar el ISO de mi cámara aumento la sensibilidad del sensor

DEPENDE. Hay ISOS verdaderos e ISOs falsos.
¿Cómo? Lo que oyes. Deberías ver el manual de tu cámara y ver en tu rango de ISOs posibles, por ejemplo: 100,200,400,800,1600, etc … cuales de ellos son verdaderos y cuales son falsos (prefiero decir esta expresión, aunque algunos autores los denominan “forzados”).
Por no meterme con un modelo de cámara concreto supongamos que nuestro manual técnico nos dice que 100, 800 y 1800 son ISOs verdaderos. ¿Qué quiere decir esto? Quiere decir que el sensor funciona de forma diferente capturando las imágenes a estos valores, realmente la electrónica del sensor está variando su sensibilidad para permitir capturas diferentes.
¿Y qué ocurre con los valores ISOs intermedios? Que son falsos, que realmente el procesador de la cámara está actuando sobre la imagen (sobreexponiendo generalmente) para simular ese valor ISO. Es decir, que si ISO 100 es verdadero e ISO 200 es falso, obtendrías la misma foto que en ISO 200 y si disparas a ISO 100 y sobreexpones a mano en Photoshop para conseguir la luz que te falta.

¿Tiene esto último alguna implicación en la forma en la que nos manejamos con los ISOs de nuestra cámara? La respuesta tiene que ser otro DEPENDE.

Si disparas en RAW te recomiendo utilizar sólo los ISOs nativos/reales de la cámara (el más cercano a tu situación de iluminación, siempre recordando que en digital se expone para la luz) y luego hacer los ajustes necesarios en Photoshop.

Si disparas en JPEG sí te recomiendo utilizar tantos los ISOS nativos como los simulados. El procesado de la cámara para el ISO, junto con el resto de procesados del JPEG, se grabarán en tu archivo. Editar un JPEG para corregir una variación ISO es una “temeridad”. Los resultados pueden ser muy malos si el contraste de la escena es muy alto.

Como podemos ver, saber utilizar correctamente el ISO adecuado a nuestra toma tiene mucha más importancia de lo que parece en un principio.

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¿Cómo conseguir la máxima nitidez en una fotografía?

Hoy vamos a hablar de cómo conseguir la máxima nitidez posible, con algún que otro truco interesante, en una fotografía.

¿Qué consideramos nitidez?

Según la definición del RAE nitidez es: cualidad de nítido. Así que buscando de nuevo la palabra “nítido” obtenemos: Limpio, terso, claro, puro, resplandeciente. Que se distingue bien, no confuso.

Si nos quedamos con una definición más cercana podemos decir que una fotografía nítida es aquella en la que el sujeto, objeto, escena que fotografiamos aparece claramente contrastado, con sus bordes definidos, perfectamente enfocado y sin movimientos ni líneas no definidas.

Existe un término cercano a la nitidez denominado acutancia. La acutancia de una imagen es el grado de contraste que se observa en el límite entre detalles que difieren por su luminancia o densidad óptica.

Podemos decir que en una imagen el aumento de la acutancia, por el aumento del contraste, la hace parecer más definida. Realmente es lo que hace, por ejemplo,  la máscara de enfoque que seguro ya conozcas de Photoshop. ¿Así que cómo podemos hacer una foto ya nítida parezca aún más nítida? Aumentando la acutancia … pero con cuidado. Un aumento sin control provocará la destrucción de la imagen. ¿Habéis visto lo que ocurre cuando uno se pasa con la máscara de enfoque?

Compartativa Nitidez utilizando la máscara de enfoque

Vemos pues que que el enfoque y la acutancia son dos parámetros importantes para que podamos alcanzar la nitidez en nuestras fotos. Y hemos de ser conscientes que el ojo humano no funciona igual que una cámara de fotos.

Nosotros podemos variar continuamente el enfoque al mirar una escena; incluso nuestro cerebro es capaz de detectar bordes no muy contrastados. Una cámara, dependiendo del objetivo, apertura, etc … que utilicemos puede que no consiga dotar de una nitidez extrema a toda una imagen. Por ejemplo la foto de un sujeto con un fondo borroso. En este caso la nitidez vendrá referida al sujeto que fotografiamos, aunque el fondo sea borroso.

Así cuando hablamos de nitidez de una imagen lo haremos de los elementos principales de la imagen (que son de los que buscamos la atención). Incluso existirán fotos donde la nitidez no sea un factor importante ya que lo que buscamos es “el movimiento”, “la borrosidad”.

Conseguir la máxima nitidez es un proceso continuo. Es decir, hay que realizar una serie de pasos de forma ordenada si queremos que el resultado final sea lo más perfecto posible.

1. Cámara y Objetivo

Puede parecer una obviedad, pero sin una buena cámara y un objetivo (cristal de calidad) parejo no vamos a conseguir mucho. Esto no significa que no podamos tomar fotos nítidas con cámaras y objetivos estándares, pero ayudará mucho a la toma final si partimos de buenos materiales.
Hemos de considerar que el propio sensor de la cámara introduce una “limitación” a la nitidez al disponer de un filtro de paso bajo, que utilizado para evitar efectos como el Moirè, es un enemigo de la nitidez.
Y aprovechando el artículo anterior sobre la limpieza del sensor debemos tener el equipo en perfectas condiciones de limpieza.

2. Filtros

Fuera filtros. A no ser que estés haciendo algo muy especial que requiera un polarizador, ND, etc … el típico filtro protector sólo sirve para estropear la magnífica foto que podrías hacer sin él. ¿Vas a poner un filtro de 50€ delante de un objetivo de 1.500 € pensando que no le va a afectar en nada?

3. ISO

A menor ISO ya sabemos que menor ruido. Así que baja el ISO todo lo que puedas … pero que la escena se siga viendo (si no, perderemos el contraste de la acutancia).

4. Apertura

Todos los objetivos suelen tener su máximo nivel de “calidad” en los puntos medios de apertura. Esto significa que su máxima nitidez suele estar por f8- f11. Debes hacer pruebas con tu objetivo para ver dónde está ese punto de nitidez. Igualmente, en casi todos los objetivos el punto central es mucho más nítido que los bordes, con lo que procura que el tema central de tu fotografía esté centrado en el objetivo.

5. Velocidad

Necesitamos que la cámara no trepide. Con un tiempo de 10 segundos seguro que nuestra foto sale borrosa. Así que sube la velocidad lo suficiente como para la foto no salga movida. Como regla general debemos utilizar una velocidad igual o superior a la distancia focal que estemos utilizando. Es decir, si hacemos una foto a 200mm deberíamos seleccionar una velocidad igual o superior a 1/200; si la foto es a 50mm, la velocidad debería ser igual o superior a 1/50. Si nuestra cámara no es full frame hemos de tener en cuenta el factor de recorte en la multiplicación. Con un 1.5X los 200mm se nos convierten en 1/300.

6. Exposición

Todos los parámetros anteriores (no en vano conforman el triángulo de la exposición: ISO, Apertura y Velocidad) tendrán mucho que ver en obtener una buena exposición. Si la exposición no es correcta es complicado que obtengamos nitidez en zonas demasiado oscuras o demasiado quemadas. Igualmente es necesario obtener una condición de iluminación adecuadas que faciliten tanto la exposición como el contraste general de la fotografía. La luz dura muy fuerte, la muy suave … o la escasez total de la misma no ayudarán nada.

7. Enfoque

Si no enfocamos bien empezamos mal en conseguir una foto óptima. Unos milímetros por delante o por detrás en objetos cercanos, o unos metros en la lejanía, pueden dar al traste con todo lo explicado. Hay que ver que nuestra cámara+objetivo no sufren de backfocus/frontfocus.
Procura utilizar en enfoque manual. El automático a veces se despista. En un reencuadre puede que perdamos el foco. Incluso si trabajamos con un número f pequeño algún reencuadre de pocos grados nos pueden hacer perder el foco. Así que siempre enfoque manual y no tendrás problemas.

8. Trípode y disparador

Si  no puedes conseguir una velocidad adecuada el empleo de un Trípode y un disparador te puede ayudar a mantener la cámara lo más quieta posible. Igualmente sería recomendable “levantar el espejo” y desactivar el estabilizador del objetivo (sí, cuando están quietos sobre un trípode mejor desactivarlos para que el propio mecanismo no provoque movimiento). En este artículo de  puedes ver de qué forma afecta el movimiento y vibración de una cámara a la nitidez.
Si no te queda más remedio que disparar a pulso, además de seguir las indicaciones del punto 5 procura fijar muy bien la cámara y evita respirar en el momento del disparo. Y mucho cuidado: con el dedo se aprieta sólo el disparador, no toda la cámara.

9. Acercarse al Objeto de la toma

Parece mentira, y es poco conocido, pero es uno de los puntos que más nitidez te puede dar en una fotografía.
Si trabajamos con objetivos zoom tenemos la costumbre de ponerlo a 200mm y situarnos a 10 metros del sujeto. Si lo cambiamos a 70mm y nos quedamos a 3 metros … verás una diferencia notable.
Cuando el objeto fotografiado está lejos del sensor la resolución del mismo influye en la capacidad que tiene para captar detalles.

10. Dispara en RAW

Las capacidades de enfoque sobre un RAW son mucho más precisas desde dentro de Photoshop que lo que el software de tu cámara puede hacer.

11. Procesa de forma adecuada

Procesa la foto: niveles, ruidos …. Las fotos correctamente procesadas tienen una sensación de relieve que ayuda mucho a la percepción de la nitidez.

12. Elige el tamaño final de la fotografía

¿Vas a imprimirla? ¿a ponerla en una web? … antes de aplicar el ultimo paso del procesado, el enfoque, elige el tamaño de la fotografía. Existe una amplia divergencia de opinión sobre este tema dependiendo del autor con el que te encuentres. En mi opinión sí que considero buena idea hacerlo de esta manera.
Yo realmente doy un pequeño enfoque en el procesado RAW inicial y luego el enfoque completo antes de guardar la foto en el tamaño de destino final. Pero si no quieres complicarte tanto, puedes hacerlo como último paso con buenos resultados.

13. Enfoque de la fotografía

Hay muchos métodos para enfocar una fotografía por medio de software. Desde el más simple utilizando la máscara de enfoque de Photoshop, método LAB, filtros de paso alto, etc.
Los veremos con más detalle en otro artículo.

 

En el siguiente ejemplo podemos ver un recorte de una fotografía (la misma que la del inicio del artículo a mayor tamaño) donde se han seguido todos los pasos anteriores salvo el último, el enfoque final. Fijaos que incluso en un RAW perfectamente capturado la nitidez es algo ya impresionante. Poco más le podríamos sacar con un enfoque adicional.

Máxima nitidez en una fotografía

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Controlando las sesiones de fotos

Una de las mejores formas de aprender fotografía es experimentar. Y tan importante como experimentar es llevar un control de esos experimentos.
Usualmente en una salida fotográfica de naturaleza, por ejemplo, solemos disparar “a todo lo que se mueve” sin preocuparnos mucho de los parámetros configurados en nuestra cámara. Valores como la focal que hemos elegido, el valor ISO, balance de blancos, velocidad de apertura, número F, etc. los podemos ver como datos EXIF de nuestra fotografía. Repasar nuestras tomas con visores como Lightroom o Bridge, nos permite visualizar nuestras fotos mientras que vemos los datos EXIF correspondientes.
Comparando los diferentes resultados con los datos de las tomas podremos ir aprendiendo en qué circunstancias obtenemos mejores imágenes y conociendo más nuestra cámara.
Sin embargo, los datos EXIF no son siempre suficientes por sí mismos. Existen más parámetros que normalmente no se registran como EXIF (o que la mayoría de las cámaras no los contemplan).
Por ejemplo, sabemos si aquella foto tan nítida que hicimos … ¿fue en la que apenas respiramos al tomarl?, ¿en la que encendimos el estabilizador?,¿ en la que utilizamos trípode?. Y ese cielo tan magnífico, ¿fue donde utilizamos el polarizador?¿donde utilizamos el degradado neutro?
Cuando hacemos pocas tomas y las revisamos casi en el mismo día puede que nuestra memoria funcione. Pero cuando la salida es larga, tomamos muchas fotos y probamos muchas configuraciones … lo más probable es que al revisar las fotos no sepamos de qué forma realizamos exactamente esa foto “perfecta” que igual no volveremos a repetir.
Para este tipo de situaciones yo siempre llevo encima lo que denomino una Hoja de Control. Realmente es muy simple (se supone que estamos tomando fotos, no rellenando formularios complicados).

En la parte superior tengo información del contexto donde se está realizando la foto y después hay una tabla con la información que quiero recoger de la sesión. Como podéis ver en el ejemplo, la información que recojo suele ser:

  • Control: ahora lo vemos con más detalle.
  • Trípode, Bloque de Espejo, Disparador Remoto: con un SI/NO indica si utilicé esa característica
  • Filtros: relaciona los filtros utilizados en la toma.
  • Comentarios: permite recoger cualquier otro tipo de información.

¿Cómo funciona?
En primer lugar no voy rellenando la ficha toma a toma. Sería demasiado costoso.
La idea es rellenar una línea de la tabla cuando cambien las condiciones de la foto.

Supongamos que comienzo la sesión con el uso del Trípode. Relleno la primera línea con Trípode=SI y realizamos 5 fotos.
Ahora quitamos el trípode y hacemos 5 fotos más sin trípode. Tendría que añadir una nueva línea con Trípode=NO.
¿Y cómo sé cuando revise las fotos que he quitado el trípode? ¿Contando las fotos? No, utilizo lo que llamo una Marca, un Control.
Para mí un control es un determinado tipo de foto, que en mi caso es una foto de mis zapatos. Sí … como lo has oído. Si tengo 5 fotos de paisajes, luego una foto de mis zapatos y luego 5 más del mismo paisaje sé que las primeras 5 fotos corresponden a la primera línea de la tabla y las 5 siguientes a la segunda línea.
Todo aquel que revise mis originales de una sesión lo encontraría divertido. Muchas fotos, con unos zapatos intercalados, que me van indicando cuando he variado las condiciones de la toma.
Es un sistema que lo podemos complicar un poco. Así cuando quiero hacer una panorámica, por ejemplo, hago una foto de mi mano marcando un número 1. Hago las fotos de la panorámica, y luego una foto final con la mano marcando un 2.
Cuando quiero hacer un HDR, hago una primera foto con el puño cerrado y luego una última con el puño cerrado otra vez. Entre medio irán las fotos que conformarán el HDR.
El campo Control de la Tabla me está indicando en todo momento qué tipo de control estoy haciendo en la tabla: zapatos, panorámica, o HDR.
Como podéis ver se trata de un código personal, en una tabla totalmente personal (seguro que a alguien se le ocurre alguna idea mejor) pero que me permite tener un verdadero control de la sesión fotográfica. Comparando los datos EXIF y esta tabla siempre puedo saber exactamente cómo se hizo determinada foto, qué resultó mejor, saber porqué en ese cielo a esa hora me vino mejor este filtro y no otro, porqué en esas condiciones de luz (a pesar de la apertura) tuve que utilizar el trípode.
Os recomiendo que bien este sistema, o cualquier otro personalizado, no tardéis en ponerlo en práctica.

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Color Profiles en Firefox

Una de las noticias de la semana ha sido la salida de Firefox 3.

Tiene muchas mejoras frente a versiones anteriores, pero una de las más interesantes es que podemos gestionar los perfiles de color desde el propio navegador. Algo “normal” para los usuarios de Safari.

¿Y qué conseguimos con esto? Pues mejorar de una forma apreciable la experiencia de navegar por fotografías que tengan más “gama de color” que lo usualmente disponible en páginas web tradicionales:

El proceso para hacerlo es:

1. Abre Firefox.

2. En la barra de direcciones escribe:  about:config

3. Busca una opción en el listado denominada: gfx.colormanagement.enabled

4. Haz doble click sobre la misma para cambiar su valor de False a True.

5. Reinicia Firefox

Naturalmente esto no funciona con aquellas imágenes que no llevan un perfil de color inscrustado, pero creo que es bueno tenerlo activado.

Puedes ver la fuente de la noticia original aquí.