Fotógrafos

El retrato conceptual de Niki Aguirre

Niki Aguirre es una joven fotógrafa que se mueve entre el retrato conceptual y el fine art.

Tiene un portfolio que os animo a visitar. Desborda creatividad, imaginación y una técnica exquisita con gran manejo del retoque fotográfico para crear mundos imaginarios.

BeforeAfter

También interesante su diario; donde expone en pasos como llega desde la toma original hasta la composición que sale de su imaginación.

proceso Niki

Para no perdérselo.

Eventos

Tres amigas

Lo mejor de un photocall es el afthercall (“palabro” que no existe y que me acabo de inventar)

dafne-ursula-silvia

Dafne Fernández, Ursula Corberó y Silvia Alonso

Opinión

¿Qué echas de menos de la fotografía química?

Puedo dar, antes de preguntarte, mi respuesta: casi nada. Y voy a explicar el “casi”.

Las cámaras en esencia no han cambiado mucho. Seguimos teniendo que capturar la luz; y los controles de nuestras cámaras siguen funcionando con tiempos de exposición, apertura, sensibilidad ISO, etc … Dependiendo del tipo de cámara podremos tener espejo, mejor o peor simulación de lo que era el ISO, pero realmente cuando tienes en tus manos una cámara no varía mucho de lo que tenías hace 20 años (me estoy olvidando de ver histogramas, live view y similares)

Es verdad que antes las cámaras eran más “macizas”. Se notaba que la obsolescencia programada no estaban tan imbuida en los fabricantes.

Con la fotografía digital el elemento principal de nuestra cámara es el sensor. Su rango dinámico, su capacidad para capturar colores, la reducción de ruido. etc … es el diferenciador destacado entre un modelo de cámara y otro.

carrete

Y esto es lo único que hecho de menos de la fotografía química. El “casi” que comentaba al principio. Antes el carrete podía ser importante, pero daba igual que cámara tuvieses (salvando las distancia), el “sensor” era el mismo si ponías el mismo carrete en diferentes cámaras. Es verdad que no todo el mundo cargaba en su cámara un Kodak 400 ASA (quizás el más estándar de centro comercial). Si ponías un, por ejemplo, Ilford Delta 3200 Profesional ya se sabía que estabas buscando algo “especial”.

Me gustaba esa democratización que permitía a cualquiera conseguir resultados profesionales (era caro, pero se podía acceder a laboratorios que sabían revelar esos carretes especiales). Ahora dependes mucho del sensor de la cámara para conseguir determinada calidad.

Ahora bien, dije que no echaba de menos “casi nada”, no una “única cosa”. Lo otro es que éramos más selectivos en el disparo. Cuidábamos más los parámetros de la toma para obtener la mejor exposición. Llegar a casa con una tarjeta llenas de miles de ficheros termina con la paciencia de cualquiera. Antes eran 24, 48 fotos si se te daba bien la tarde. Tener tan pocos disparos en el carrete … en su momento lo veía como un suplicio … hoy como una delicia.

Y tú, ¿qué echas menos de la fotografía química?