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Opinión, Tiendas

¿Merece la pena una tableta gráfica para fotografía?

Reconozco que aunque siempre he estado mirando tabletas para utilizar con el ordenador  nunca me había planteado su compra en serio.

Sin embargo, desde hace un par de semanas me estoy manejando con una Intuos Pen & Touch.

intuouspenandtouch

Mi primera experiencia con las tabletas viene de hace 15 años, cuando con un grupo de amigos montamos un estudio de desarrollo de videojuegos. Yo no era quien las utilizaba, pero dos de mis compañeros no podían vivir sin ellas. Uno para el diseño de modelos en 3D y el otro como lienzo de pintura. En lo personal, el par de veces que la utilicé, no terminaba de acostumbrarme a su uso.

Siempre me he manejado muy bien con el ratón. No soy capaz de utilizar los pad/touch integrados en portátiles y siempre digo, que sin un ratón al lado … no vivo. Pero cada vez notaba más que me faltaba algo con la postproducción de las fotografías.

En los últimos tiempos me llegaron dos historias: una de Natalia Tafarell sobre un cliente que le regaló una al ver que ella no la empleaba de forma habitual y ahora no puede vivir sin ella; la otra, de Tony Yagüe, que igualmente se resistió a su uso, pero que ahora no se imagina trabajando de otra forma.

En ambos casos apostaban por tabletas pequeñas (A5 o similar), baratas y con pocos artificios.

Así, que tirando de Amazon (y 30 € menos que en cualquier tienda física), me he hecho con una Intuos Pen & Touch (realmente al antigua Bamboo reimaginada por Intuos) con 1024 niveles de presión y touchpad. Que por cierto, al contrario de lo que dice el anuncio de Amazon, sí que tiene puntas de repuesto en el compartimento inferior.

Un poco complicada su instalación. Utilizo un sobremesa táctil con Windows 8.1. Por un lado no se instalaba de forma automática y por otro el sistema seguía considerando que el dispositivo táctil era la pantalla y no la tableta. Un poco de cacharreo y solucionado.

¿Mi experiencia después estas semanas? Que no hay color. Me está costando mucho, muchísimo quitarme del ratón. La selección de elementos, menús, etc … la sigo haciendo con el ratón o con la pantalla táctil del ordenador, pero el pintar, cambiar de presión pinceles, dodge&burn, etc …. ufff … otro mundo.

No estoy acelerando mi tiempo de postproceso (que además siempre he pensado que depende de cada fotografía concreta), pero sí la precisión y “calidad” de los resultados.

Mi recomendación. Ya estás tardando en hacerte con una si quieres elevar tu nivel de retoque fotográfico.

¿Que no estás convencido? Te propongo una prueba: intentar hacer tu firma en la pantalla utilizando el ratón. Y ahora con la tableta. Pues eso ….

Opinión

¿Qué echas de menos de la fotografía química?

Puedo dar, antes de preguntarte, mi respuesta: casi nada. Y voy a explicar el “casi”.

Las cámaras en esencia no han cambiado mucho. Seguimos teniendo que capturar la luz; y los controles de nuestras cámaras siguen funcionando con tiempos de exposición, apertura, sensibilidad ISO, etc … Dependiendo del tipo de cámara podremos tener espejo, mejor o peor simulación de lo que era el ISO, pero realmente cuando tienes en tus manos una cámara no varía mucho de lo que tenías hace 20 años (me estoy olvidando de ver histogramas, live view y similares)

Es verdad que antes las cámaras eran más “macizas”. Se notaba que la obsolescencia programada no estaban tan imbuida en los fabricantes.

Con la fotografía digital el elemento principal de nuestra cámara es el sensor. Su rango dinámico, su capacidad para capturar colores, la reducción de ruido. etc … es el diferenciador destacado entre un modelo de cámara y otro.

carrete

Y esto es lo único que hecho de menos de la fotografía química. El “casi” que comentaba al principio. Antes el carrete podía ser importante, pero daba igual que cámara tuvieses (salvando las distancia), el “sensor” era el mismo si ponías el mismo carrete en diferentes cámaras. Es verdad que no todo el mundo cargaba en su cámara un Kodak 400 ASA (quizás el más estándar de centro comercial). Si ponías un, por ejemplo, Ilford Delta 3200 Profesional ya se sabía que estabas buscando algo “especial”.

Me gustaba esa democratización que permitía a cualquiera conseguir resultados profesionales (era caro, pero se podía acceder a laboratorios que sabían revelar esos carretes especiales). Ahora dependes mucho del sensor de la cámara para conseguir determinada calidad.

Ahora bien, dije que no echaba de menos “casi nada”, no una “única cosa”. Lo otro es que éramos más selectivos en el disparo. Cuidábamos más los parámetros de la toma para obtener la mejor exposición. Llegar a casa con una tarjeta llenas de miles de ficheros termina con la paciencia de cualquiera. Antes eran 24, 48 fotos si se te daba bien la tarde. Tener tan pocos disparos en el carrete … en su momento lo veía como un suplicio … hoy como una delicia.

Y tú, ¿qué echas menos de la fotografía química?

Opinión

El vino y la fotografía

Una pequeña historia

Hace unos años tuve la oportunidad de asistir a un Curso de Cata de Vinos. Nunca me ha gustado el vino, pero sí que veía con curiosidad todo el rito y parafernalia que tiene alrededor.

Así que ni corto ni perezoso me apunté para conocer un poco más de ese mundo, para ver si sería capaz de distinguir diferentes vinos cuando vas a un restaurante , etc …

El profesor que tuvimos para el curso fue clarividente. El primer día dijo: “Para algunos de vosotros este curso será un descubrimiento, os cambiará la vida y empezaréis a apreciar la riqueza del mundo del vino. Sin embargo, para otros, venir a este curso será como venir a un curso de ganchillo. Dará igual que hablemos de vino, de marquetería o de cualquier otra actividad “. No sé si tengo que aclararlo, pero yo fui de los segundos.

A pesar de las clases, de las catas, de los “experimentos” … no llegué a apreciar/valorar lo que me enseñaban. O bien me parecían exageraciones: la forma en la que hay que coger la copa, cómo se debe colocar la nariz para oler, cómo apreciar maderas, matices, lágrimas, etc ….no hubo forma. Y cuando llegamos a la calidad de los vinos la terminé de liar. Veía una cuestión muy subjetiva y personal, con lo que la decisión de qué vino es mejor que otro no me pareció basada en un “método científico”. Por no recordar el episodio de cuando le dije al profesor que a mi me gustaba el Lambrusco y por poco no me quema por ateo.

¿Y qué tiene que ver esto con la fotografía?

Mucho a mi parecer. Al menos en las razones por las que creo que no me terminó de convencer el mundo del vino.

La fotografía es una disciplina artística, pero cuando cruza la barrera de la “parafernalia“; y lo voy a decir así para no molestar …. es que no puedo.

Es verdad que para apreciar determinada fotografía hay que entrenar el ojo. Hay que ver muchas fotos y conocer mucha técnica. Tenemos igualmente una tradición pictórica con el tratamiento de espacios, color, luz, composición …. sobre la que se basa la fotografía. Recuerdo una charla de José B. Ruiz sobre su libro Composición en Fotografía. El lenguaje del arte que me abrió los ojos a ese método científico para valorar una fotografía; más allá de gustos personales.

Sin embargo hay cosas, como decía, con las que no puedo:

  • Expresiones del tipo “esa fotografía representa el aislamiento del ser humano frente a la inmensidad de su tiempo ….”. Por Dios. Hace poco leía del fotógrafo Andersson sobre Angelina Jolie: “Las recientes noticias sobre Angelina me provocaron una ansiedad que desembocó en este retrato. Hay una ambigüedad subyacente en su comportamiento en yuxtaposición con su belleza“. No creo que sea que no aprecio el arte, es que no puedo con estas cosas. Aún recuerdo la leyenda de un estudiante salmantino al que suspendieron su tesis por no entender lo que el autor había querido expresar; y menos mal que el autor era él mismo que escribió ese libro bajo seudónimo un par de años antes.
  • ¿Algunas más? Esto decía un jurado hace foto para justificar sus decisiones: “por presentar un trabajo homogéneo, íntegro y consistente, donde destaca su capacidad de enfrentarse a la fotografía a través de su inmersión en el tema escogido” y  “ha recibido una mención de honor por retratar un tema con decisión y lenguaje visual condensado donde se refleja una luz reverberante”
  • Sabemos que primero aprendemos las reglas, y luego las rompemos. Pero cuando a fotógrafos de renombre se les permite todo, sólo por el nombre que tienen … tampoco puedo. Una foto movida es una foto movida, si está desenfocada … está desenfocada, si pegas un flashazo a una cara … le has pegado un flashazo. Que sí, que podemos hacer estas cosas, pero no califiquemos como maravilla determinada foto de un “consagrado” que no tiene ni composición, ni enfoque, ni pulso.
  • Qué decir de las fotos más caras de la historia. Mejor me ahorro los comentarios.
  • ¿Quieres ganar un concurso? Haz una foto oscura, un pelín desenfocada, con grano y movida. Seguro que te llevas el primer premio.

¿O no?

Nos perdáis el siguiente vídeo; una buena forma de valorar obras de arte:

Cámaras, Opinión

Primeras impresiones Canon 5D Mark III

Desde luego que hablar ahora de las primeras impresiones de una Canon 5D MK III puede quedar anticuado; después de las magníficas reviews (en inglés, de las más completas), polémicas y fecha en la que se anunció su salida. Pero como yo me la acabo de comprar …. pues eso.

Había tenido oportunidad de “utilizarla” varias veces; en un evento de Canon y por un compañero de photocall que me la dejó una tarde; pero no es hasta que la tienes en tu casa, sentadito en el sofá y empiezas a experimentar, cuando puedes hacerte una idea mejor lo que es y no es esta cámara (aún no sé decir lo que no es).
canon_5d_mk3
Aviso que esta no es una review técnica; es sólo de mis impresiones, total y completamente sesgadas; pero mi opinión al fin y al cabo.
Y es que hacerme con esta cámara ha sido un “parto” … un “parto largo”. Y no por disponibilidad, sino por las dudas que he tenido para hacerme con ella.
Creo que salió y sigue estando a un precio completamente desorbitado. Es verdad que siento esta cámara como lo que la 5D MK II pudo ser y no fue, pero la diferencia de precio me parece exagerada.
Y digo ser y no fue porque la MK II debería haber manejado mucho mejor el ruido, el vídeo y, sobre todo, el enfoque. No puedes tener una cámara como la MK II y que en condiciones de baja luz le cueste enfocar.
Con la 5D MK III es lo primero que ves. Que disparar a 4000 ISO no supone el más mínimo problema y que no hay enfoque que se le resista. Pero cuando sabes que Canon no lo quiso incluir en la MK II (la tecnología existía cuando salió al mercado) clama al cielo.
En la 5D MK III tienes la sensación de que no falta nada. Que tienes todo lo que puedes esperar de una cámara. Y que si el precio fuese “justo” sería un camarón. Esperemos que los de Magic Lantern descubran en un futuro (como han hecho con la 50 D) una funcionalidad que no nos haga arrepentir de haber pagado ese precio por ella.
Me la compré con el objetivo de Kit Canon EF 24-105mm f/4 L IS USM. Quería un objetivo todoterreno. Hasta ahora siempre estaba utilizando un 17-40 L, un 50 y un 70-200 L; con lo que me quedaba bastante “vendido” en muchas situaciones.
canon-ef-24-105mm-f-4.0l-is-usm
¡¡Y qué decir ahora !! Parece que tengo el 24-105 pegado a la cámara. Aunque eso sí, no me convence el desplazamiento del objetivo al variar la longitud focal, estoy más acostumbrado al “movimiento fijo”.
Pense en adquir el Tamron SP 24-70mm F2.8 Di VC USD  (interesantes recomendaciones de DxOMark a pesar de sus polémicas), pero la oferta conjunta de cámara y 24-105 hacía que este objetivo se me quedase por los 400-500 €. Merece la pena.
Los hay que me preguntan que por qué no me he hecho con el Canon 24-70 2.8. Me vais a perdonar, pero soy de la opinión que muchos objetivos 1.2, 2.0, 2.8 … tiene un precio completamente desbocado. No voy a pagar lo que hay que pagar por un 24-70 (lo pagaría en determinadas ocasiones por una focal fija) y menos con ese peso si quiero un todoterreno para llevarme por ahí.
El día que quiero algo especial lo alquilo. Si no, me basta y sobra con el 24-105. Con el IS (estabilizador) y el ISO de esta cámara no tienes problemas.
Sobre calidad de objetivos  no voy a entrar en polémicas. En mis pruebas, y repito, mis pruebas la calidad en general es muy similar. Y al menos en los objetivos que probé obtuve, a diafragmas intermedios, más calidad en el 24-105 que en el 24-70 (ya me podéis crucificar)
Un tema al que no me termino de acostumbrar es a no utilizar empuñadura. Antes la tenía, pero no la he comprado para la MK III. Es lo suficientemente grande para causarme problemas en mi mochila actual, pero lo suficientemente pequeña para que sienta que me falta algo,  se me queda pequeña entre las manos. Y cuidado, no es pequeña, pero si vienes de empuñaduras sabrás a lo que me refiero. Igual cambio de idea y termino haciéndome con una.
Eso sí, la batería dura y dura y dura … no he tenido necesidad de echar de menos una empuñadura por temas de autonomía.
En cuanto a los mandos soy de Canon; con lo que hay siempre cambios, pero no tanto como si me hubiese pasado a Nikon (y he estado cerca que conste). Muchas opciones, muchos mandos; en fin, una nave espacial. Desde luego que ayuda a tomar fotos con calma. Como salgas del modo automático vas a perder un tiempo en pensar la configuración de la máquina. Menos mal que una vez configurada la podemos grabar como “preset” de la cámara.
Sus resultados por ahora magníficos. El primer uso se la he dado en un compromiso familiar. Una comunión donde no pude hacer uso del flash (incompatibilidad de modelos) y donde tuve que tirar de ISO para compensar. Ni el más mínimo problema, ruido o similar. Incluso hice pruebas en automático con el procesado nativo JPG de la propia cámara con un resultado magnífico. Qué vergüenza, … que algunas fotos saliesen mejor en automático que en manual …. digo vergüenza por mi, no por la cámara (me excuso en que aún me queda mucho manual por leer 😉
En fin, que no me arrepiento nada de la compra. Sí que me sigue tirando atrás el gasto tan enorme que supone; pero bueno, a los que amamos la fotografía nos compensa.
Opinión

Convirtiéndose en fotógrafo

No, aunque lo parezca no tengo el blog abandonado.

Han pasado muchas cosas estos meses. La carga de trabajo no ha variado (más bien ha aumentado); y tampoco se puede decir que haya tenido mucho tiempo para pensar.

En estos momentos debería estar cubriendo un “sarao” nocturno, pero es algo que no me atrae y sigo replanteándome muchos temas relacionados con la fotografía. Algunas cosas van tomando forma, o al menos se despeja el camino de lo que quiero hacer; pero he recibido un correo que me atraía responder de forma pública.

Y como ese correo habla de transformación, de cambiar objetivo de vida, he pensado que la respuesta aquí podría ser interesante. Me gusta muchas veces dar consejos, que no me aplico; así que no me hagáis mucho caso si mi opiniones quedan muy lejos.

Recibí ayer el siguiente correo (omito información del mismo por privacidad):

Tengo 53 años y vivo en XXXXX, estoy relativamente retirado de mi trabajo de oficial de la marina mercante y siempre me atrajo la fotografía aunque por asuntos e indecisiones personales, nunca le dediqué tiempo.
A esta altura de mi vida (no me siento viejo), me gustaría empezar con la meta ambiciosa o descabellada (no lo sé), de transformarme en un profesional de esta actividad, tal vez en el área de la publicidad y/o de la moda.
¿ es realista este planteo a mi edad ?
¿cual es la mejor formación?
¿cuanto tiempo lleva vivir de esta actividad ?

Mi respuesta sobre el asunto:

Soy de la opinión de que en la vida siempre se puede cambiar de actividad, de lugar de residencia, de opiniones, de ideología, de todo … y no hay una edad límite para ello. Es normal resistirse al cambio, salir de la zona de confort es difícil; pero siempre se ha dicho que “La vida comienza cuando sales de tu zona de confort“.

No creo que finalizar una actividad sea el detonante de cambiar de oficio. Seguro que ayuda, sobre todo cuando se tiene opción para ello, pero siempre he sentido que la vida nos conduce, lo queramos o no, hacia nuestra verdadera pasión.

Hace tiempo leí que la mejor forma de saber lo que quieres hacer en tu vida es responder a la siguiente pregunta: ¿Si mañana te despertases sabiendo que eres inmensamente rico, con toda tu vida solucionada, a qué te dedicarías? Probablemente la respuesta te ayude a saber cual es realmente tu objetivo en la vida.

53 años, ¿quién valora si es es joven o “viejo” por la edad biológica? Siempre me gusta recordar la historia de Frank Lloyd Wright, que prácticamente no se consagró hasta pasados los 60 años. No, nunca es tarde para cambiar o iniciar una actividad. Quizás hasta sea positivo. Se suelen tener más “templaza”, ser más “reflexivo”, saber más “lo que se quiere”. ¿Se pierde dinamismo o frescura? ¿Acaso algún “artista” pierde con la edad?

No sé si en tu país el tema fotográfico te permitirá realizarte como profesional/artista; pero los sueños deben perseguirse.

Sobre la formación, siempre soy partidario del reciclaje continuo. Te aconsejo la realización de algún taller/curso que te permita asentar los conocimientos base de tu campo y luego la práctica. Luego la práctica; y después la práctica. La fotografía se aprende con la práctica, el estilo se desarrolla con la “copia”; y finalmente terminas creando tu propia fotografía. También es imprescindible comunicarse con otros fotógrafos, de los que aprender y con los que compartir experiencias.

El último punto del correo es el más complicado de responder. Hay fotógrafos que no viven nunca de su trabajo; y otros que tardan “poco” en hacerse con una base de clientes. Aquí si que creo que la situación de cada país es distinta y es difícil dar consejos. Mi opinión es que cada uno debe desarrollar su sentido fotográfico; la recompensa llegará después.

Hemos de pensar que hoy en día el mundo de la fotografía es muy competitivo. O “tiras los precios” u “ofreces calidad”. Hay sectores, como la fotografía de bodas, donde se obtiene (si hay suerte) réditos más rápido; la fotografía de moda/publicitaria es un campo más reñido. No sólo tendrás que aprender fotografía, sino marketing, presencia en redes sociales, aptitudes comerciales, empresariales, publicitarias …. vivimos en un mundo muy competitivo.

Diría que lo mejor que puedes hacer es crear un buen portfolio, desarrollar un estilo propio … y enseñarlo al mundo. La recompensa vendrá de un trabajo bien realizado.

Sí que me gustaría por último recomendarte un libro: “Mercaderes de imágenes. La fotografía como pasión y profesión” de David duChemin.

Mucha suerte G.